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Los estudiantes le marcharon a la Independencia de Guayaquil


Luciendo sus llamativos uniformes de parada y llenos de entusiasmo y civismo, cerca de 6.500 estudiantes rindieron ayer homenaje a Guayaquil, por su 189 aniversario de gesta independentista.

La jornada se desarrolló desde las 08:30 hasta las 12:00 en la avenida Quito, desde Cuenca hasta Nueve de Octubre.

La mayoría de los alumnos se concentró antes de las 07:00. El objetivo era ensayar los pasos y melodías que muchos practicaron durante meses.

“Queremos que todo salga bien en este homenaje que rendimos los jóvenes a la ciudad”, dijo Carlos León, estudiante del Augusto Mendoza, cuyo colegio encabezó el desfile cívico.

Los alumnos de 111 establecimientos fiscales y particulares se encolumnaron en 11 bloques y marcharon a lo largo de la avenida Quito, que fue cerrada al tránsito vehicular para dar fluidez al evento.

El tradicional pasacalle “Guayaquileño, madera de guerrero” fue interpretado por la mayor parte de las bandas musicales de los planteles.

Este sirvió de fondo para el rítmico paso de las bastoneras frente a la tribuna de autoridades, que estuvo ubicada a la altura de la calle Hurtado.

Eran las 09:00 y la alta temperatura empezó a calentar la ciudad. Pero esto no fue impedimento para que los jóvenes continuaran con su homenaje.

“Nos hemos preparado bien y los maestros nos recomendaron que viniéramos desayunadas para evitar desmayos”, indicó Lisette Salazar, bastonera del colegio Guayaquil.

Los adolescentes hicieron escuchar las melodías con sus trompetas, liras, tambores y platillos y mostraron su habilidad al interpretar ritmos como pasillos, cumbias y merengues.

A medida que pasaban las horas, el público se agolpó a lado y lado de la vía para no perderse el espectáculo.

Desde balcones y ventanas de edificios, un sonoro aplauso se hizo escuchar al paso de los establecimientos, que incluían como parte de su presentación a bailarinas. Estas danzaron al ritmo de pistas musicales y de la interpretación de las bandas estudiantiles.

Los asistentes trataron de imitar los contoneos de cinturas y caderas de las guapas adolescentes, así como los trampolines al aire y saltos ornamentales de Mario Montaño, cachiporrero de mando del colegio Vicente Rocafuerte.

Al son de “A mi lindo Ecuador”, Montaño deleitó a los presentes y se ganó el aplauso de las propias autoridades que no le perdieron el paso.

Para los padres de familia, el acto no solo era cívico, sino emotivo. Carmen Ramírez (45), buscaba entre la multitud la delegación del colegio Ana Paredes, en el que estudia su hija Daniela Figueroa.

Había comprado un sombrero a un dólar para protegerse del sol y llevaba en sus manos una botella de agua helada para entregársela, al final de la jornada, a Daniela.

Carmen era una más entre el maremágnum de espectadores en que se convirtió la avenida ayer.

Allí también estaba Rodrigo Beltrán, un manabita de 55 años, que desde hace 10 visita la ciudad por sus fiestas.

“Todos los años, para octubre, vengo a Guayaquil a visitar a unos parientes que viven en el Suburbio y aprovecho para observar el desfile estudiantil”, indicó, sin importarle el fuerte sol que golpeaba a la multitud apostada en la Av. Quito.

Los vendedores ambulantes tampoco faltaron a esta cita anual. Camilo Tomalá, de 40 años, desde hace 15 años contribuye a la hidratación de los asistentes con la venta de granizados.

“Mientras más soleada esté la mañana mejor me va en las ventas”, dijo, llevando su pesada carga de refrescos. “Por eso ruego que el sol no se esconda”, arremetió entre risas el vendedor.

Carmelina Villegas, directora provincial de Educación, organizadora del evento multitudinario, destacó el civismo con el cual los alumnos desfilaron por las calles de la ciudad.

Asimismo, agradeció la ayuda brindada por la Policía Nacional para resguardar el orden y la seguridad de los estudiantes; de los uniformados de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) que tuvieron que reorganizar el tránsito vehicular; y de la Cruz Roja y Defensa Civil, que estuvieron prestos a brindar su contingente.

El desfile culminó a las 12:00, y de inmediato la Avenida Quito se abrió al paso del tránsito vehicular.

Fuente : Diario Expreso